Decepcionante. Lo que parecía un buen análisis sobre el infantilismo de la izquierda individualista que se alejó de la concepción marxista y materialista acaba por convertirse, debido a la equidistancia del autor entre fascismo, comunismo y el neoliberalismo criminal que nos está llevando a la extinción, en una apología de las supuestas bondades del capitalismo y la democracia liberal en occidente. Por no hablar del abandono en su discurso de las consecuencias que en los países no «occidentales» tiene nuestra «maravillosa» forma de vida. También es increíble la condescendencia y la poca dignidad con la que trata a las personas que no se han dejado atrapar por el egoísmo y se han mantenido firmes en sus convicciones. Pareciera que intenta ridiculizarlas. Una visión sesgada y egoísta donde solo importa el occidental y su bienestar. Si buscas un libro que hable sobre Mayo del 68, no elijas este. Si quieres un libro que represente la visión de un fan del capitalismo liberal en el que cualquier tipo de oposición al sistema dominante es infantilizado y simplificado, te lo recomiendo.